Relación entre pensamiento y emoción

enero 16, 2026

Cómo funciona nuestro cerebro ante lo que nos ocurre

Cuando vivimos algo —ya sea externo (lo que vemos, oímos, tocamos…) o interno (dolores, taquicardia, mareo…)— nuestro cuerpo lo registra a través de los sentidos o de la propiocepción. Después, nuestra mente procesa esa información y le da un significado. En función de cómo interpretemos lo que sucede, aparecerán determinadas emociones, sensaciones físicas y conductas.

Esto significa que antes de una emoción siempre hay un pensamiento, aunque a veces sea tan rápido o automático que no lleguemos a darnos cuenta.

El modelo A-B-C

Este modelo explica por qué no nos afectan las cosas que pasan, sino lo que pensamos sobre ellas.

A – Acontecimiento
Situación externa o interna, con elementos positivos, neutros o negativos.

B – Pensamientos / Interpretaciones
El diálogo interno que hacemos sobre lo que ocurre: creencias, suposiciones, reglas personales.

C – Emociones y sensaciones físicas
Lo que sentimos depende del significado que damos a la situación, no del hecho en sí.

D – Conducta
Cómo actuamos a partir de esas emociones y valoraciones.

¿Por qué es importante?

Muchos pensamientos son automáticos y pasan desapercibidos, pero aun así influyen en cómo nos sentimos. Si nuestras interpretaciones son inexactas o demasiado negativas, pueden generar malestar emocional y dirigir nuestra conducta de manera poco útil.

Un ejemplo:

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